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El FMI en Argentina

25 agosto, 2019 - Sin categoría
El FMI en Argentina

Hace un poco mas de un año que Argentina entró en default. Un fenomenal endeudamiento, brutal e innecesario hizo añicos la credibilidad en el País, preparando la partida de los capitales especulativos que libres de toda limitación de ingreso o egreso de capitales, ni  importarles el destino de sus colocaciones financieras, comenzaron a huir provocando una corrida contra el peso. Las consecuencias de una devaluación descontrolada fue la fuga de miles de millones de dólares de grupos financieros internacionales que llegaron ávidos de suculentas rentas por la especulación financiera.

Un drenaje de divisas que obligó al gobierno a pedir ayuda al FMI.

Es aquí en donde no se sabe quien llamó a quien. Si bien fue anunciado por el Presidente un acuerdo que ni se había ni conversado, la rápida intervención del organismo internacional de crédito llegó para atenuar un desenlace dramático. ¿Por qué intervino en Fondo? Simple y claro, para proteger el sistema financiero internacional. Un prestamista de última instancia, que a esta altura de las circunstancias venía a resultar el mal menor.

De ahí en más ofreció a las autoridades mas que al País un préstamo de 57.000 millones de dólares, una cifra impensada para el organismo.Contrariando a su carta orgánica, permitió usar los fondos no solo para la cancelación de los compromisos asumidos con el exterior sino también para facilitar la fuga de divisas.

Visto a la distancia queda claro su accionar; por ese entonces los fondos que se “invertían” en Lebacs eran de libre acceso y los principales acreedores no hablaban español y ya eran tiempos de realizar sus pingues ganancias con la bicicleta financiera, Carry Trade para los sajones.

El Fondo ,fiel a su estilo, salió en su defensa.

Si bien fue un crédito de ayuda al gobierno afín a sus intereses, su objetivo siguió siendo el mismo: defender el capital foráneo que desembarcó en el Pais.

Es otro es el panorama actual. Ya las Lebacs no están en manos extranjeras, fueron reemplazadas por las Leliq con idénticos e inútiles objetivos de contención del tipo de cambio. La gran diferencia es que los fondos están integrados por los bancos y la crisis pone en riesgos esos capitales y por añadidura los plazos fijos de ahorristas que le confiaron sus pesos a estas instituciones.

O sea que la situación es la siguiente:

Plazos Fijos de ahorristas suscriptos en los bancos y estos prestándolos al Banco Central como política monetaria de contención de la divisa.

La falta de solidez de la economía, a la par de las grandes ganancias financieras, hizo que la burbuja especulativa llegara a su fin y otra vez la corrida contra el dólar.

De aqui en adelante ya no hay prestamista de última instancia, al FMI le restan hacer dos aportes mas para setiembre y diciembre, algo a mi criterio bastante dudoso, a sabiendas de las difíciles posibilidades de cobro y a las inevitables consecuencias que la política económica hizo en la Argentina.

Este fin de semana autoridades del organismo de crédito, llegaron al pais para evaluar in situ la situación financiera, pero con un objetivo claro: presionar a las autoridades actuales y siguientes con sus habituales recetas magistrales a cambio de darle algo de certeza al futuro inmediato de la Argentina.

En definitiva, condicionar la llegada de los últimos tramos del préstamo a sus reglas.

Para el gobierno actual casi resulta indiferente, todavía les quedan algunos dólares de reservas que pueden dilapidar. La peor parte la tendrá el gobierno que asuma el próximo diciembre.

A efectos de no perder legitimidad de entrada y evitar consecuencia futuras deberá por estos días evitar asumir compromisos y preservar el caudal político obtenido en las urnas para encarar soberanamente los destinos del país.

Existe la certeza de una próxima crisis de graves consecuencias, de variada duración, dependiendo de las habilidades y compromisos de las nuevas autoridades con el país y su gente.