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Otra vez

9 junio, 2019 - 1. Actualidad Nacional, 3. Economía y Finanzas
Otra vez

Un tema recurrente en la vida económica de los argentinos. Casi siempre surgen fruto de políticas neoliberales, basan su “desarrollo”  en la especulación financiera y en la acumulación de excedentes transformándolos en burbujas que mas temprano que tarde estallan en mil pedazos, generando cuantiosas heridas en las economías que las practican.

Lluvia de inversiones en Plazo Fijos, usureras tasas de interés, ofrecidas inescrupulosamente a avezados o ingenuos depositantes. La mayoría de estas tasas sorprendentemente elevadas, solo sirven de salvavidas de plomo para aquellos que recurren a la financiación, generalmente Pymes industriales, comercio y pequeños emprendedores, que resultan los mas perjudicados de las políticas.

Ocurrió en el pasado y va a ocurrir en el presente. Las dos últimas nos llevan a los tiempos del “plan Bonex” en 1989 y “el corralito” en el 2001.

En la actualidad, los depósitos a plazo fijo de los bancos, en su mayoría no los prestan a particulares, los destinan a la suscripción de Lelics, o letras de liquidez con que el Banco Central de la República Argentina, retribuye a los bancos con pingues beneficios. Esta herramienta compromete seriamente el devenir de las variables ya que la autoridad monetaria absorbe la liquidez del sistema con este recurso y prepara una bomba de tiempo para cuando algún o algunos de los acreedores pidan la restitución de lo prestado.

Nunca suscribí las políticas monetarias que las utilizan como control de la inflación, aduciendo que la emisión descontrolada “la maquinita” es el generador de la inflación, como si con el solo hecho de pagar intereses exima del desborde  en el alza el los precios.

La experiencia de los últimos meses indican que estas medidas fueron ineficaces para controlar los precios. Como ya comentara en otros envíos es la oferta monopólica u oligopólica la que determina el devenir de los precios.

Volviendo al tema de las Lelics. Endeudaron al Banco Central a niveles astronómicos, mas de un billón de pesos alcanzando el 85% de la base monetaria.

¿Como se sale de este “cepo”?. Toda la deuda que acumula el BCRA es inflación reprimida; son pesos que sobran, porque de intentar ingresarlo al sistema, las consecuencias son: corrida contra el dólar y/o inflación descontrolada.

¿Se puede evitar? En el pasado siempre se resolvió licuando los pesos excedente con un canje compulsivo por títulos públicos o limitando el retiro de fondos.

El problema que aparece es la solidez del sistema financiero ante tamaña medida, habida cuenta que los bancos no dispondrían de los fondos para hacer frente a sus depositantes.

Lejos de tales inquietudes, hoy por hoy la preocupación pasa por el sostenimiento del tipo de cambio. El FMI lo sabe y descuenta el desenlace descrito precedentemente, pero fomenta demorarlo con el solo objetivo de mantener un tipo de cambio estable que evite la corrida antes de la elecciones. La entidad financiera sigue ofreciendo al mercado todos los dólares que éste necesite. El sostenimiento de una elevada tasa de interés desalienta la dolarización de las carteras, al menos por el momento.

¿Se puede sostener en el tiempo?. No