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El nudo gordiano de la economía

23 septiembre, 2017 - 1. Actualidad Nacional, 3. Economía y Finanzas
El nudo gordiano de la economía

El título de la nota está relacionado al difícil momento que atraviesan las finanzas en el país, esta vez apelando a aquella historia del pueblo de Frigia,  donde un monarca  ofreció su trono a aquel que pudiera desatar un enmarañado nudo que él mismo había desarrollado.

Fue en aquel momento en que las soluciones solo podrían llegar de mentes abiertas e innovadoras.

Toda esta referencia viene a cuento de la vieja costumbre del pensamiento liberal, ortodoxo, oligarca y recalcitrante de enredar con burdas dialécticas el desenvolvimiento  de las variables económicas.

Hoy día el nudo lo armó el Banco Central, que con novedosas prácticas quiere hacer entender la inocuidad del mecanismo de absorción de liquidez mediante la oferta de elevadas tasas de interés para recuperar el mismo dinero que había emitido. Y todo por nada.

Llegan fondos en dolares, los convierte en pesos y luego los retira del mercado ofreciendo pingues rendimientos a sus acreedores.  Un nuevo proceso especulativo que corre la suerte de otros métodos similares, que hicieron que mellaron los destinos del país.

Las consecuencias son siempre las mismas: los que arman la burbuja especulativa salen a tiempo y los ilusos que confiaron en el sistema lloran por sus pérdidas.

Siempre intervienen los bancos grupos económicos e instituciones financieras, siempre del otro lado está el Estado y siempre los perdedores son los mismos.

En los tiempos de la plata dulce, proliferaron las financieras, luego convertidas en bancos, ofreciendo tentadoras tasas de interés con supuestos respaldos para los ahorristas. Fue el auge de los plazos fijos, en donde hasta los jubilados cambiaron sus tradicionales colas para cobrar sus haberes, transformándose en  conspicuos inversores de la city.

Se esfumaron bancos e instituciones financieras y la plata desapareció.

Otra época fue a finales de los años ochenta, donde un peso era igual que un dólar y que podían trocarse sin consecuencias. Un astuto cuerpo de ministros y funcionarios  hicieron creer a una masa de ahorradores que podían confiar en el sistema, que daba lo mismo desarrollar un negocio que depositar sus fondos en los bancos.

Lo que ocurrió fue que todos esos supuestos dólares se transformaron en bonos (Bonex) a una cotización por el piso que escurrieron sus ilusiones de vivir de rentas.

A comienzos de los 2000, otra ingeniosa patraña armó un corralito donde agonizaban los pesos que habían depositados los aduladores de las patillas y todo estalló en llamas.

En estos tiempos, otra vuelta de tuerca al ingenio hace que sea el Banco Central que recauda de los mismos crédulos de la nada, ofreciéndoles otra vez lo mismo.

Y los números que alcanzaron son inéditos, un billón de pesos que salen del sistema financiero, con jugosas rentas y todo como si no tuviera consecuencias.

Temo informarles que no es así. Estamos hablando de otra Base Monetaria que alimenta este nuevo nudo que va a tener la misma suerte que el que hizo célebre  Alejandro Magno.

Una antigua aunque no por ello vigente fórmula de medición del tipo de cambio de equilibrio indica que si dividimos el dinero de la economía en relación a las reservas, nos da el cambio de equilibrio.

La simple división 926.112/51.366 arroja un cambio de equilibrio de $ 18.00. Lo que pareciera no preocupar a los operadores se transforma en tragedia si le sumamos a la base monetaria los otros pesos que encanutó el Central.

(926.112+1.012.161)/51366 = $ 37.7 pesos por dólar.

Otra burbuja transformada en atadura que pone en jaque otra vez a la economía.

Los actores son los mismos, los perjudicaron también.

Las formas de solución excluirán nuevamente a la ortodoxia, que esperaran un nuevo turno en la calesita.

OTREBLA