Menu

Por una moneda

16 Julio, 2017 - 1. Actualidad Nacional, 3. Economía y Finanzas
Por una moneda

Quiero tirar por la borda toda la biblioteca económica, las realidades las pasaron por encima. La clave nefasta en la política económica de la Argentina pasa por el Banco Central. Maniobras espurias, basadas en técnicas absurdas que condicionan la soberanía y la vida de los habitantes. Nada mas nefasto que una conducción apátrida que jaquea todas las instituciones, a la sociedad y al desarrollo del país.

La archiconocida fórmula de manejar la liquidez para “controlar la inflación” creyendo que desde la regulación del circulante se solucionan los problemas, es falso, de falsedad absoluta.

Una de las funciones del Banco Central es el de trasformar en moneda local, los movimientos en otras monedas que interactúan con el país. En buen romance, si exportamos, esos dólares se transforman en pesos, moneda de curso legal y se lo vuelca a los operadores. En sentido inverso, los importadores necesitaran de esa moneda para traer al país los bienes del exterior. Hasta aquí todo bien.

El tema crucial es que hacer con los dólares financieros, es decir las divisas que ingresan o egresan del país, sin una contraparte en bienes o servicios.

El comercio internacional puede provocar superávit o déficit en su balance, que si se suma a los movimientos de fondos, constituye la Balanza de Pagos. Como cualquier ecuación financiera, si existe déficit, se necesita una financiación, de resultar superavitario, esos recursos se invierten en el país.

Paralelamente al comercio exterior, de los ingresos y egresos que el Estado administra, resultan saldos positivos o negativos. A mi entender solo se debe atender a aquellas situaciones en que surjan quebrantos, los superávit indicarían o un exceso en la presión tributaria o bien una subejecución de gastos, ambas situaciones que deben atenderse.

La clave a mi entender es la fuente de financiación de los déficit fiscales. La regla de oro que quiero exponer hoy es que “los pesos que se necesitan para cubrir los desequilibrios, tienen que cubrirse solo con PESOS”

Los ejemplos abundan en todas las economías desarrolladas, no se puede internacionalizar los déficit. Es aquí en donde considero que los dólares financieros no tienen que intervenir.

Estoy convencido que es mas conveniente, si no se puede conseguir fondos en el mercado doméstico, recurrir a la emisión y nunca al mercado externo.

La emisión monetaria, ¿es inflacionaria?. La contrapregunta sería: ¿el endeudamiento, externo controla la inflación?

Ambas situaciones admiten resultados contrapuestos, siempre dependiendo de las oscuras manos de los responsables del Banco Central, ya que dependen de él tanto la emisión como el control de los fondos que ingresan en concepto de  préstamos del exterior, hacia el Estado o privados.

Voy a tratar de desentrañar una jerigonza financiera difícil de comprender y una vez entendida imposible de justificar.

Es el del doble financiamiento local e internacional de los desequilibrios fiscales.

El Estado se endeuda en moneda dura con el exterior, donde paga intereses y cuya cancelación compromete a ejercicios fiscales futuros. La primera norma financiera vulnerada: la financiación tiene que corresponder al período donde tiene efecto. Gastos corrientes=endeudamiento corriente; Gastos de Capital=endeudamiento de acuerdo al tiempo de efecto de la inversión.

Paralelamente el Banco Central absorbe, para controlar la cotización de la divisa, los fondos que el mercado local le ofrece y se endeuda  pagando exorbitantes tasas a los inversores.El Estado y el Banco Central doblemente endeudados hasta los tuétanos.

Si por ejemplo se hubieran endeudado solo con el mercado local a las altas tasas ofrecidas e iban a financiar el gastos hubiéramos evitado la brutal deuda contraía con el exterior.

El oscuro motivo del endeudamiento financiero fue y es, el sostenimiento, también, con anuencia  del Banco Central, de la cotización del dólar y  la fuga de capitales, una suerte de lavado de fondos con pesos que se remiten al exterior, dejando la deuda en paga Dios.

¿Se podía haber financiado con emisión? La respuesta es sí, casi sin impacto, principalmente por la caída del consumo acaecida.

Entonces ¿qué provoca la inflación?. Ni la emisión ni el endeudamiento; es la concentración monopólica de la oferta, ya sea por la naturaleza de los mercados, (luz, gas, agua), que son monopolios naturales, o por los monopolios u oligopolios, de productos de demanda inelástica, como el de los alimentos, que son los que definen la inflación. Todo lo demás, son burdas patrañas.

Viene a mi memoria lo acaecido en EEUU en 2008 con las hipotecas sub-prime y la crisis financiera posterior. La respuesta de la Reserva Federal fue una emisión descontrolada de alrededor de 50.000 millones de dólares mensuales para detener la caía. El efecto en la inflación fue neutro, así como también no generó crecimiento económico, aunque contuvo la crisis. Otra medida había ensayado en 1929 con consecuencias devastadoras en el mundo.

Es que el dinero no es un bien en si mismo, es una medida de valor. La utilización de éste como inversión en los proceso de producción de bienes y servicios es el que provoca el crecimiento económico.

OTREBLA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *